El caso de una niña de 10 años violada que tuvo que cambiar de Estado para interrumpir su embarazo origina una batalla política y mediática y destapa una realidad que afecta a miles de niñas y adolescentes.

El caso de una niña de 10 años violada en Ohio que tuvo que viajar a la vecina Indiana para poder interrumpir su embarazo se ha colocado en el centro de un debate que habla con elocuencia de las batallas que se libran a diario en Estados Unidos después de que el Tribunal Supremo tumbara la sentencia Roe contra Wade, que convirtió el aborto en un derecho constitucional en 1973.

Desde junio, la decisión de si ese derecho está protegido o no depende de cada uno de los 50 Estados, y una docena ya ha corrido para prohibirlo completamente, sin excepciones para casos como la violación o el incesto.

Esa nueva realidad dibuja un sombrío futuro para las niñas y adolescentes, dos de los colectivos más vulnerables: según el Instituto Guttmacher, entidad de referencia en el tema en Estados Unidos, se registraron 4.460 embarazos entre menores de 15 años en 2017 (último año en el que cuentan con estadísticas). De entre ellos, 44% terminó en aborto.

Lo que siguió fue una desagradable bronca política y mediática que indica hasta qué punto el aborto es uno de los asuntos que más polariza a un país enfrentado sin remedio. 

Obligadas a viajar para interrumpir su embarazo.

Las nuevas leyes que regirán en la mitad del país (se calcula que 26 de los 50 Estados están a punto de prohibir o restringir la interrupción del embarazo, y solo es cuestión de tiempo saber cuándo lo harán) dejarán sin protección a 33 millones de mujeres en edad reproductiva, que se verán obligadas a viajar a otros Estados para obtener una intervención quirúrgica o recibir la receta para las píldoras abortivas.

Elizabeth Nash, analista de políticas estatales del Guttmacher, explicó que eso afectará especialmente a las mujeres con pocos ingresos. Un aborto no es barato, y a ese precio, demasiado alto para muchas pacientes, hay que añadirle el del viaje, la gasolina (que está desbocada) o las noches de hotel, que son varias en los Estados, como Iowa, que exigen que pasen al menos 24 horas entre la consulta y la intervención.

Todo se agrava en el caso de las menores, para las que las trabas son en muchos casos insalvables. En los Estados en los que está permitida la excepción de la violación o el incesto tiene que mediar una denuncia policial, que no parece un trámite precisamente fácil para una niña. Y en todos los casos se requiere el consentimiento de los padres o tutores.

El papel de México ante las restricciones de E.U.A.

Mientras que Estados Unidos retrocedió en el tiempo, la marea verde de Latinoamérica se expande por México donde el año pasado, la Suprema Corte de Justicia declaró inconstitucional penalizar el aborto y criminalizar a las mujeres.

Con esa sentencia, 9 estados han despenalizado el aborto. Con ello las mujeres pueden interrumpir su embarazo si es su voluntad:

  1. CDMX. Tenemos 5 clínicas Marie Stopes.
  2. Oaxaca. Contamos con una clínica.
  3. Hidalgo.
  4. Veracruz. Marie Stopes está en el puerto.
  5. Baja California. Estamos en Tijuana.
  6. Colima.
  7. Sinaloa.
  8. Guerrero.
  9. Baja California Sur.

Cabe destacar que la causal violación aplica a todo México, es decir, si el embarazo es producto de una violación, la mujer puede acceder a un aborto seguro y debe proporcionársele ese servicio en todo México.

Fundación Marie Stopes está presente en 5 de 9 estados donde el aborto esta despenalizado. Estamos para apoyar a todas las mujeres que necesiten interrumpir su embarazo, no importa que no sean mexicanas o que no radiquen en el estado.

En Fundación Marie Stopes contamos con subsidios si la mujer o menor de edad lo necesita o si ha sido víctima de violencia sexual. Puedes agendar tu cita de manera confidencial aquí, también puedes enviarnos un inbox desde Facebook, escribirnos un WhatsApp o llamarnos al 55 5543 0000.

Con información de «El País»