Le llaman condón, preservativo, goma o incluso funda. Sí, leíste bien, F U N D A, puesto que su función es crear una barrera entre tus genitales y los de tu pareja, es como la funda de tu almohada que protege el cojín.

Los métodos anticonceptivos “de barrera” evitan que los fluidos masculinos y femeninos (líquido pre-eyaculatorio, semen,  flujo vaginal e incluso saliva) entren en contacto con tus genitales y, por tanto, se evita un embarazo, pero también una INFECCIÓN de trasmisión sexual. ¡Ajá!

El masculino (o externo), para todos los gustos.

El condón masculino es muy conocido y lo encuentras en muchas tiendas y farmacias en casi todas las ciudades, en Marie Stopes te los regalamos. Tiene sabores (por aquello del sexo oral) colores, medidas o tallas diversas (porque el tamaño SÍ importa) y hasta texturas como grecas, líneas, perlas y filamentos que, de acuerdo con los fabricantes, estimulan la vagina, puesto que le generan sensaciones de roce y caricias diversas.

Algunos condones masculinos son muy delgados y prometen una sensación muy natural, otros tienen lubricación extra lo que permite más tiempo de penetración. Los hay perfumados con aromas frutales o achocolatados y con baños de lubricantes que incrementan el calor genital.

Sin embargo, lo más importante del condón es que:

  • Se coloque cuando el pene esté erecto.
  • Se ponga en todo el miembro, desde la cabeza hasta su base.
  • No apriete o quede flojo, porque no funcionará.
  • No se reutilice, ni lave o se ponga y se quite.
  • Se verifique que no se salga durante el coito.
  • Se ponga solo uno a la vez.
  • Se combine con lubricantes a base de agua (el aceite lo rompe).
  • No haya caducado.
  • Sea de una marca reconocida y no hayas comprado en el “mercado negro”.
  • No esté roto, deforme o picado.
  • Se quite sin chorrear su contenido
  • Tras quitarlo del pene es necesario lavarse las manos, no vayas a tocar la vagina o penetrar con los dedos sucios.
  • Para cada encuentro sexual debes utilizar uno nuevo.
  • No tengas sexo anal y vaginal con el mismo preservativo, pues tendrás infecciones genito-anales.
  • Pruebes varias marcas hasta que encuentres el ideal para ti y tu pareja.

El femenino (o interno) gana terreno.

El condón femenino cada día gana más terreno, porque no solo evita que los espermatozoides lleguen a la vagina, sino que también cubre la vulva y no hay forma que puedas adquirir alguna infección de trasmisión sexual (ITS). Este anticonceptivo no es fácil de conseguir pues que no se encuentra disponible en todas las farmacias ni en todos los estados de la República Mexicana.

Cuando te colocas un preservativo femenino notarás que tiene dos anillos muy flexibles, uno entra por tu vagina y queda al fondo, el otro va por afuera para que le de la bienvenida al pene. Tras colocarlo es difícil que se salga y es muy cómodo si está muy lubricado (siempre ten a la mano un lubricante a base de agua extra).

El hombre puede entrar y salir por completo, las veces que desee y el condón femenino no se moverá al extremo porque está muy bien colocado y recubrirá tus paredes vaginales, no su miembro.

Cuando tu chico eyacule, es necesario que lo retires de inmediato porque puede escurrirse. Para extraerlo, cierra el anillo que está afuera y sácalo con firmeza, sin miedo. ¡Tú puedes!

Tíralo al bote de basura (si lo haces en el excusado se tapará) y lávate las manos para que no tengas restos de fluidos tuyos o de tu pareja que puedan ser riesgosos en contagios de ITS.

Sábanas de látex.

Te ayudarán a las prácticas orales para la vulva o el ano. Puedes comprarlas, o bien elaborarlas tú misma usando un condón masculino, en este video te mostramos cómo:

¿Cómo hacer una sábana de látex?

Bloquea mami, bloquea mami.

Los condones (femeninos y masculinos) son los anticonceptivos de barrera más comunes, pero también existen los capuchones cervicales y las esponjas (se venden fuera de México) que se colocan antes de la penetración pues bloquean los espermatozoides.

El capuchón cervical debe combinarse con una espuma o gel espermicida y debe colocarse unos minutos antes del coito y se deberá dejar, por lo menos seis horas tras la eyaculación, se extrae con un pequeño cordón que está unido al capuchón. Es como una copa menstrual, pero sin un contenedor y tiene una vida útil de 12 meses, peroooo 12% de usuarias sí se embarazaron.

Por su parte, la esponja anticonceptiva es un pequeño dispositivo que se humedece para insertarse (seis horas antes del coito) en lo más profundo de la vagina y se deja allí hasta, máximo, 24 horas después del último encuentro. A veces es complicado extraerla y eso puede ser un tema de seguridad  (hasta 24% de las usuarias registraron un embarazo) y comodidad.

Los condones (femenino y masculino) tienen una seguridad del 99.8% de acuerdo a la Organización Mundial de Salud, siempre y cuando se utilicen correctamente en todos y cada uno de los encuentros sexuales que tengas.

Recuerda que estos dos métodos son los únicos que te protegen de un embarazo no deseado y de infecciones de trasmisión sexual al mismo tiempo, son fáciles de poner y quitar ¡y de conseguir!

En Fundación Marie Stopes tenemos consejería en planificación familiar y todo lo que quieras sabes de los métodos anticonceptivos de barrera y de otro tipo.

Por Guadalupe Camacho @Lupichick, periodista y académica mexicana

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