Entre jacarandas y una ola interminable de mujeres..

El 8 de marzo de 2020, las calles de la Ciudad de México se pintaron de morado. La marcha conmemorativa del Día Internacional de la Mujer se daba cita en el Zócalo de la metrópolis del país.

En medio de un ambiente enardecido por el coraje hacia una sociedad machista, seguido por los reclamos de justicia a tantos feminicidios por resolver, de la despenalización del aborto, de una vida libre de violencia y con las mismas oportunidades para todes, se hacían sonar cada vez más alto.

Sobre todo hay que recordar que este día no es de celebración, sino de conmemoración; no se deben compartir mensajes dedicados a “lo más bello de la creación” y regalar una licuadora… el Día Internacional de la Mujer es un día para conmemorar y gritar desde lo más profundo de nuestro ser.

Nos deben de escuchar, ver y respetar.

Hoy toca exigir respeto por nuestros cuerpos, por nuestros ideales, por nuestras decisiones y nuestros derechos, pero Aún hay un largo camino por recorrer, buscamos tener libertad plena sobre nuestras acciones y es en este sentido en el que el derecho de decidir abortar toma una mayor relevancia.

¿Por qué se enjuicia una decisión como esta?

En principio de cuentas… toca no juzgar cualquier decisión que no hemos tenido que tomar y ninguna situación en la que no hemos estado. Abortar debe y será ley.

Se convertirá en un derecho universal , la salud de las mujeres se priorizará y cada nacimiento en el mundo será deseado.

Este 8 de marzo, quizá no gritaremos desde la Avenida Juárez; sin embargo, desde las trincheras de la cuarentena debemos seguir trabajando por resignificar los roles de género en la sociedad, del mismo modo luchar por derribar los prejuicios que existen alrededor de la toma de decisiones sobre nuestra vida y nuestro futuro.

Por lo tanto debemos continuar alzando la voz para conseguir la despenalización del aborto en nuestro país, pues bien sabemos que esto traerá consigo el bienestar, quienes desean interrumpir su embarazo lo deben hacer lejos de la clandestinidad y buscar la plenitud de un nacimiento deseado.

Todos los motivos para interrumpir un embarazo son válidos, sentir culpa y juzgar no corresponden a este rubro. Conmemoremos este día y continuemos en la lucha.

En Fundación Marie Stopes apoyamos y acompañamos la decisión de todas y cada una de las personas que desean hacer valer su derecho a decidir.

Hoy, contigo, alzamos la voz con la esperanza de un futuro mejor.