Lo que más ofende a los representantes del medioevo mexicano que han convocado a marchas para los próximos días en varias ciudades en México es el sexo. No pueden con lo del sexo. No quieren que se hable de sexo, no quieren que la gente tenga el deseo sexual que tiene, no quieren que la gente se informe sobre el sexo.

Atavismos añejos, de siglos, combinados, por supuesto, con esta idea del pecado y esas cosas.

Van algunos datos que saco de la Secretaría de Salud, el Instituto Nacional de Salud y el Instituto Mexicano del Seguro Social.

En los últimos cinco años, la tasa de embarazo entre jóvenes creció casi 100%. 400 mil consultas al año en el IMSS están relacionadas con embarazos entre adolescentes. Aproximadamente cada minuto una joven se convierte en mamá.

Según lo publicado por la OCDE, México ocupa el primer lugar de embarazos en adolescentes entre países miembros.

Dice el Inegi que en 2014, de los 458 mil 384 nacidos vivos de madres de 10 a 19 años, 11 mil 12 correspondían madres de 14 años y menos. Diariamente se registran en el país alrededor de mil nacimientos en madres de 10 a 19 años de edad.

El 84% de las niñas que registraron un nacido vivo tenían 14 años. 35% con secundaria incompleta, 23% primaria completa y 17% primaria incompleta. Un 72% vivía en unión libre o estaba casado. Un 64% estaba afiliado al Seguro Popular, y un 20% no contaba con ninguna afiliación. La tasa de fecundidad de las mujeres de 15 a 19 años de edad hablantes de una lengua indígena es de 96.7 por 1,000 mujeres; la de las no indígenas, de 68 por mil.

Según un estudio del 2014: una de cada siete de las adolescentes de 10 a 14 años que tuvo un parto, residía en un municipio con muy baja marginación, lo que muestra que este fenómeno no está condicionado únicamente por factores de pobreza, sino que influyen otros de contexto cultural, económico y social como son la violencia familiar, sexual y de género (Jorge Valencia y Rafaella Schiavon).

Lo primero para atacar esta crisis, que es de salud, pero es social, es información. Ciencia, no superstición. Herramientas, no terror. Eso es lo que propone el gobierno y los libros de texto.

Eso es lo que quienes convocan a las marchas no quieren.

Prefieren vivir con miedo, en la ignorancia.

Si deseas que desde Marie Stopes llevemos pláticas de salud sexual y reproductiva a tu escuela o empresa, puedes solicitarlas al correo educacion@mariestopes.org.mx, son completamente gratuitas.  Recuerda en la CDMX el aborto es legal hasta las 12 semanas de gestación.

Con información de Milenio, columna de Carlos Puig.

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