Se limita el acceso de menores de edad a los métodos anticonceptivos.

Publica el DOF la norma que regula la atención de la salud de ese sector.

Con una serie de cambios y contradicciones que limitan el acceso de los adolescentes a los métodos anticonceptivos, ayer se publicó en el Diario Oficial de la Federación la Norma Oficial Mexicana (NOM) 047 para la atención de la salud de este sector de la población, que coincidió con la celebración del Día Internacional de la Juventud.

La nueva NOM 047 plantea, entre otros puntos, que las jóvenes víctimas de “violencia sexual” recibirán tratamiento para la anticoncepción de emergencia (con la finalidad de evitar un embarazo no deseado), pero el persona] de salud “debe” incluirla participación de padres o tutores.

Uno de los temas que suscitó más polémica durante la revisión del documento se refiere a las garantías que habría en los servicios de salud para facilitar el acceso de los adolescentes a los insumos para la prevención de embarazos no deseados, toda vez que esta es una problemática grave en el país.

Información oficial señala que aproximadamente 20 por ciento de los embarazos son de mujeres menores de 19 años, aunque en algunas entidades el porcentaje representa casi la tercera parte del total.

La carencia de educación sexual integral desde la infancia, así como de servicios de salud amigables, son algunos de los factores que explican el fenómeno, señalaron especialistas. Otros tienen que ver con la política aplicada durante los gobiernos panistas (2000-2012), que frenó los programas de salud sexual y reproductiva.

Los expertos consideran que reconocer los derechos sexuales y reproductivos de los jóvenes incluye otorgarles autonomía en la toma de decisiones, como el uso de anticonceptivos. Por ello, el requisito que obliga a las clínicas a dar participación a padres o tutores puede limitar el acceso a los métodos preventivos, advierten.

La NOM 047 tiene el propósito de garantizar la atención integral de jóvenes y adolescentes en la prevención y atención de infecciones de transmisión sexual, VIH/sida, violencia, trastornos alimentarios, accidentes y lesiones, entre otros.

Acerca de la salud sexual y reproductiva, activistas detectaron algunas contradicciones en la NOM 047 que generan confusión y limitarían el acceso de los servicios.

Mientras para las víctimas de “violencia sexual” se obliga a contar con la presencia de progenitores, tutores o representantes legales, en otra sección señala que los jóvenes pueden solicitar directamente información y anticonceptivos, e incluso decidir si quieren o no estar acompañados por sus padres o tutores.

En otro apartado, la nueva NOM indica que en caso de aplicar procedimientos invasivos en los menores de edad -no se definen cuáles- o que esté en peligro su vida, un órgano “o alguna función”, se seguirán “las disposiciones aplicables”.

El siguiente numeral plantea que “en caso de urgencia”, la ausencia de los responsables legales del menor de edad no impedirá que se brinde la “atención médica”.

Con información de La Jornada, 13 de agosto de 2015 página 4

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