Estudio revela las fantasías sexuales de los mexicanos.

Una investigación sobre las fantasías sexuales de los mexicanos reportó que 90 por ciento de los encuestados desea tener sexo en lugares públicos o al aire libre, además de que cuando se encuentran en el hogar, la cocina forma parte de los lugares donde les gustaría practicar sexo oral.

Eusebio Rubio­ Aurioles, director general y fundador de la Asociación Mexicana para la Salud Sexual (Amssac) y el urólogo Arturo Ramírez explicaron que, con base en un levantamiento de encuesta que involucró a 7 mil mexicanos, la orgía también es una de las fantasías predominantes en 68.51% de los entrevistados.

Ideas comunes

De acuerdo con los expertos, la idea de toparse con todo un grupo de extraños dispuestos a tener relaciones sexuales entre todos forma parte de los imaginarios colectivos tanto de hombres como de mujeres.

También existe la fantasía de tener sexo con los de su mismo género y de intercambiar parejas, principalmente en el caso de los hombres. En los escenarios que imagina la gente hay exhibicionismo y voyeurismo, se suma también una buena dosis de peligro. Alguno de los entrevistados se visualizan en zonas saturadas de personas y eso los excita.

Pero las fantasías, de acuerdo con Rubio­ Aurioles, exponen dos situaciones contrarias, por un lado, los deseos de las personas, en pareja, de tener mayor intensidad sexual, pero por otro lado también revelan algo preocupante, que gran parte de la población carece de una sexualidad plena.

Por lo mismo, abundó, los mexicanos se la pasan fantaseando casi todo el día, por lo menos 50 por ciento de los pensamientos que generan en una jornada son minificciones con extraños.

Por género

Los hombres suelen fantasear con mujeres que están en una relación con otro: casadas, vecinas, compañeras de trabajo o de la escuela, cajeras del supermercado, actrices o cantantes. Cualquiera con la que no tiene ni tendrá algún vínculo íntimo o amoroso.

En las ensoñaciones eróticas, abundó el experto, los varones se imaginan con dos o más mujeres hermosas y con buen cuerpo; hay morenas, pero sobre todo rubias.

En el caso de las mujeres, detalló el sexólogo, muchas admitieron que ser sometidas en la cama por su pareja eleva su excitación, que se imaginan dominadas y les excita el dolor; sin embargo, destacó, ningún acto de los que ellas imaginan llega a algún tipo de violencia abusiva.

Las ensoñaciones de las mujeres están condicionadas por sus influencias culturales, religiosas y patriarcales, por lo que suelen imaginarse con sus propias parejas o con alguien que conocieron en el pasado. “Las mexicanas en sus fantasías sexuales tienden a ser muy monogámicas”, señaló Rubio Aurioles.

Hombres y mujeres, por igual, tienen como escenario principal de sus fantasías la playa. Esos mismos lugares incluso fueron elegidos por las personas que habitan en la zona costera de México.

Por lo regular, comentó el sexólogo, los romances de las personas entrevistadas carecen de caricias y jugueteos, de hecho, 76% reportó que no tiene preámbulos eróticos antes de tener relaciones.

“Los preámbulos son necesarios en una vida sexual saludable e incluso produce beneficios directos físicos y mentales, además de mejorar radicalmente la relación con la pareja”, abundó.

Un poco de ayuda

“Existen productos que pueden ayudar a mejorar la calidad de vida sexual, como por ejemplo los potenciadores sexuales, muchos de ellos orales”, comentó Ramírez.

El urólogo explicó que se calcula que 72 por ciento de la población de 18 a 50 años tiene una vida sexualmente activa, pero apenas 4.8% utiliza productos que estimulan de manera recreativa.

Por lo regular, los hombres de 31 años son lo que más se atreven a usar productos con fines recreativos, desde sustancias orales hasta juguetes, y casi siempre lo hacen por curiosidad.

Con información de Milenio 28 de agosto de 2015 página 41

Recommended Posts