Deseamos que esta sección contribuya a que cada vez más mujeres se apropien de sus cuerpos, tengan un mayor conocimiento de estos y de su capacidad de goce en la experiencia auto erótica, que ninguna mujer deje de experimentar y conocer su cuerpo de forma autónoma y liberadora. Compartiremos además muchas de las técnicas que las mujeres utilizamos para masturbarnos ofreciendo así, de forma amena, un sinfín de posibilidades para quien quiera saborear.

 

TÉCNICAS DE MASTURBACIÓN FEMENINA

Existen tantas formas de masturbarse como personas, de manera que cualquier intento de enumerar las maneras o técnicas existentes en las que las mujeres podemos masturbarnos resultará un resumen impreciso frente a la compleja y rica realidad de esta práctica, como todo en la vida vaya.

Sea como fuere, me parece divertido e instructivo señalar aquí algunas técnicas masturbatorias más comunes así como algunas propuestas menos convencionales o sonadas.

La estimulación del clítoris y la vagina acariciando o frotando el clítoris y alrededores  es la forma más popular de autoerotismo femenino. (El 78% de las mujeres teniendo en cuenta las cifras del Informe Hite). Generalmente se lleva a cabo con las manos, o con los dedos pero también con vibradores. Eso si, existen infinidad de variantes en posturas, preponderancias, intensidades y objetos usados.

En este vídeo (da clic a la imagen) sobre masturbación femenina, (realizado por tres alumnas de Grado de Enfermería de la Universidad Rey Juan Carlos 2011), podemos visualizar algunas de estas modalidades:

Masturbación

. Estimulación clitoriana directa.

. Sobre los labios vaginales.

. Sobre la ropa.

. Con movimiento rotativo.

. Estimulación clitoriana con penetración vaginal intermitente.

. Estimulación con penetración vaginal continua.

. Estimulación con penetración vaginal al orgasmo.

. Estimulación palmar: talón en clítoris y dedos en vagina.

. Estimulación clitórico/vulvar  tumbada sobre el vientre.

. Penetración vaginal acostada acostada sobre el vientre.

. Estimulación clitoriana empujando objeto suave. Se trata de frotarse con una almohada, cojín o bulto de ropa. Acostada y con el movimiento de tus caderas de forma que el objeto suave presione tu clítoris.

. En suspensión: empujando contra objeto. Por ejemplo el brazo de un sofá o cualquier otro mueble contra el que poder restregarse.

. Estimulación del punto G. La introducción de los dedos o de un dildo en la vagina puede ayudar a ubicarlo y estimularlo.

. Estimulación clitoriana con chorro de agua. Puedes seleccionar un chorro de la ducha y dirigirlo hacia tu clítoris dejando que caiga el agua incluso alternando con diferentes temperaturas.

. Estimulación anal. El ano es igualmente una zona muy sensible que puedes estimular usando los dedos o juguetes y con ayuda de lubricante para facilitar.

. Estimulación del clítoris, la vulva o cualquier otra parte de tu cuerpo con una pluma, un pincel o con tejidos u objetos de distintas texturas.

. Puedes acercarte o sentarte sobre la lavadora y aprovechar el centrifugado para estimularte.

 

“Comience por deshilachar los sentidos ácidos de su camiseta.

Lama pausadamente cada rincón de sus decencias y absorba todas las fragancias hasta que el decoro se convierta en caramelo y la lluvia acompase sus latidos. Aderezca su piel con feromonas y transporte esa música a lo largo de su cuello, su torso y espalda.

Nutra su mirada de espejos desenfocados; y cuando desde el campanario la acústica de su matriz implore a los feligreses atención, añada tres cucharadas soperas de libidinosa tempestad. Continúe palpando espontáneamente sus entrañas sin dejar de remover los vapores que exhale. Sobretodo, no respete los consejos y apague el telediario. Ríase del porno tradicional.

Con sus manos amase el flujo sanguíneo, suba el volumen, arañe la almohada, nivele la presión del agua y espolvoree sus mamas. Maúlle, brinque, escriba un par de poemas e invente dragones sin espinas. No olvide rociarse con jengibre y contornear ilustraciones labiales hasta que su pelvis rezume una sonrisa ancha. Repítalo al menos una vez por semana, antes de que la sopa se enfríe y a los ladridos se los lleve la corriente”

Itsasne Gaubeca

Con información de Gogara

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